sábado, 10 de abril de 2010


Dependencia y Función Tecnológica en Tiempos Adversos.


Desde cuando despertamos por las mañanas hasta la hora de dormir e incluso mientras dormimos, nos valemos de diversos implementos para saciar nuestras necesidades y aumentar nuestra comodidad. Creo que todos quienes leen esta entrada se valen de algún medio para hacerlo, todos quienes se transportan o comunican hacen uso de alguna tecnología de la que disponen.

El pasado 27 de febrero de 2010, fuimos protagonistas de un claro y rudo fenómeno natural, un terremoto, de intensidad variable a lo largo de la zona centro sur del país, quienes presenciamos dicho acontecimiento, por varias horas e incluso días carecimos de energía eléctrica y agua potable, debido a la intensidad del movimiento diversas redes colapsaron, entre estas: la energía eléctrica, el servicio telefónico, el acceso a internet, entre otros.

En esta ocasión quisiera centrarme en la importante función de los medios de comunicación y la energía que hace posible su activación y uso, el acceso a la información en esos momento de incertidumbre para tantos chilenos fue fundamental par mantenerse en estado de alerta y del mismo modo conocer las realidades en otras localidades, sin embargo, el acceso a dicho servicio al menos al sur de la VI región (gran parte de la provincia de Colchagua y Cardenal Caro), fue toda una odisea que mantenía a miles de personas sin información, ni conexión con el resto del país.

Comenzamos con los celulares que aquella noche, como dicen por ahí: sirvieron solo para alumbrar, ya que era casi imposible lograr realizar una llamada o entablar alguna forma de comunicarse, sin duda la pasada y desagradable situación nos sirvió para darnos cuenta de lo frágil del sistema y de la necesidad que representa para nosotros, no obstante la telefonía de red fija prestó servicios esporádicos y de mediana calidad, pero considerando el adverso contexto social y natural, fue un servicio importante y un poco más estable.

Otro factor a considerar es la importancia de la a veces no considerada radio, este medio fue el gran triunfador de la jornada, ya que en muchos sectores sobre todo rurales, fue la radio la principal fuente información, ayudando a coordinar operativos de emergencia ante la inminente catástrofe.

El periódico también juegó un papel fundamental, aunque los puntos de venta eran escasos ante la eventualidad, fue una nutrida fuente que sirvió como una especie de ventana al país y al mundo para un número considerable de lectores.

No podemos decir mucho de la televisión ya que es un frágil medio que sin la ayuda de la energía eléctrica no nos presta utilidad, al igual que los computadores y sus símiles quienes también manejan dicho recurso para su funcionamiento.

Respecto a la tecnología de nuestro país podríamos decir muchísimo más, como por ejemplo: muchos comenzamos a valorar las viejas linternas, las pilas y baterias e incluso la gran amiga de nuestros abuelos: las velas. Podemos sacar muchísimas conclusiones de la situación vivida en diversos ámbitos, al menos disponer de sistemas efectivos frente a situaciones límites como catástrofes naturales o emergencias sociales, no obstante, otra de las temáticas acerca de las cuales deberíamos tomar conciencia es de la gran importancia de los recursos y servicios, por ende, un terremoto podrá impedir su distribución, pero ¿Qué hacer el día que los recursos sean escasos y la pasada experiencia se vuelva cotidiana?, por esto es que no puedo dejar de mencionar: cuidemos nuestros recursos naturales, hay situaciones que se normalizan, sin embargo, hay otras completamente irreversibles.


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